El Pit bull terrier Americano

Los perros pitbull son una raza notable, de tamaño mediano, con pelo corto, de estructura sólida, y una musculatura bien definida. Aunque generalmente  se conoce a esta raza con el nombre genérico de “pitbull”, el nombre correcto en castellano es pit bull terrier americano. 

Aunque en la actualidad son criados como mascotas, los pitbull en principio fueron empleados como perros de pelea, hasta que fueron prohibidas en 1976.

El pit bull terrier americano posee una anatomía adaptada a la velocidad, potencia, vigor y agilidad.

 

Características generales
Poseen una cabeza rectangular pero un poco grande, su estructura es atlética con un cuerpo macizo, fuerte y musculoso. La mordida que tiene es la  famosa mordida en forma de tijera.

Estos perros se destacan por su inteligencia, coraje y lealtad. Mientras que su carácter es cariñoso y confiable con las personas. Pero si no son acostumbrados a socializar desde cachorros pueden resultar agresivos con otros perros.

La altura en este tipo de raza varía entre 38 y 48 cm, con un peso entre los 16 y 27 kg en los machos, mientras que las hembras, que son un poco más pequeñas, van desde los 35 a 45 cm con unos 13 y 25 kg


Temperamento

Es tranquilo, leal y amoroso; su naturaleza es ser un perro protector, defendiendo su territorio y familia,  Sin embargo, algunas veces puede mostrar agresividad hacia algunas personas desconocidas para él,  dependiendo  de la educación que se le ha brindado desde que era un cachorro.

Puede llevarse bien con niños siempre y cuando no sean muy pequeños, también  resultan ser amigables con otros perros si a este se lo ha criado desde pequeño, pero  en algunas ocasiones puede manifestar  actitudes de agresión ante a otras mascotas de la casa.

Entrenamiento

No suelen responder bien a los entrenamientos  agresivos, por lo que se recomienda que la educación del perro se haga con respeto, firmeza, paciencia y consistencia. Es mejor que tenga una amplia socialización desde cachorro para así evitar cualquier tipo de agresividad en el futuro.

No se  los debe golpear para que entiendan, al contrario, es mejor educarlos de una buena manera para que puedan aprender rápidamente ya que tienen una gran capacidad para aprender y complacer a su dueño.
Consejos:

Salir al parque y jugar con ellos son bastante recomendados  ya que una buena dosis de ejercicio físico y mental son perfectos para mantenerlo en forma y feliz.  Además de que ellos disfrutan de pasear al lado de la bicicleta., excursionismos, y pasar buenos tiempos al lado de su amo.

El Pastor Alemán

El pastor alemán es una de las razas de más reconocidas en el mundo. Es un perro muy versátil, de  aspecto noble, carácter leal y gracias a su fuerza e inteligencia pueden  desarrollar una gran variedad de actividades.

Los pastores alemanes tienen una predisposición natural a la compañía familiar, son obedientes y fáciles de adiestrar.

En el  hogar los pastores alemanes son compañeros  muy queridos, ya que presentan una sensibilidad especial hacia los niños y el juego.

La inteligencia de este tipo de razas requiere de una estimulación física y mental que una familia puede brindarle.

Mientras que como recompensa, el Pastor Alemán y su sentido de la protección resultan ser tan tranquilizadores como afectuosos para sus dueños y
les proporcionara una vida llena de satisfacción, obediencia y fidelidad.

 

APARIENCIA GENERAL: 

El perro Pastor Alemán es un perro de tamaño mediano, es fuerte, de buena musculatura y de estructura general firme. Y lo mas interesante es muy obediente.

 


COMPORTAMIENTO: 
Los perros de raza Pastor Alemán son muy seguros de sí mismo, su temperamento es equilibrado, con nervios firmes y totalmente desenvuelto  (excepto cuando están provocados). Al mismo tiempo deben poseer valor, instinto de combate y rudeza para poder ser apropiado como perro de protección, compañero, guardián, y de servicio de pastor.

TAMAÑO Y PESO:

Machos: Altura a la cruz: 60- 65 cm
Peso: 30 40 kg

Hembras: Altura a la cruz: 55 60 cm.
Peso: 22 32 kg

La alimentación en los perros

Aquí te brindamos algunos consejos que te pueden ser muy útiles para mejorar el nivel de vida de nuestro mejor amigo, por supuesto nuestro perro.

Uno de los consejos y por cierto uno de los más importantes es la alimentación de nuestros caninos.
Las necesidades nutricionales de cada perro van dependiendo de la edad, la raza,  y la cantidad de ejercicio. Es por ellos que no se puede saber con exactitud cual es el tipo y cantidad de comida que nuestro perro necesita; pero si podemos marcar una pauta general.
  • Que cuente siempre con agua fresca y limpia a su disposición.
  •  Alimentarlo con una dieta seca (pienso) es muy aconsejable, ya que suelen tener una composición más equilibrada y les ayuda a mantener sus dientes libre de sarro. Para no cansarlo con el pienso, se lo puede mezclar con un poco de comida enlatada (semi-humeda).
  • Si deseas cambiar su dieta hazlo, pero siempre de forma progresiva.
  • Obviamente que el aporte de nutrientes que necesita un perro adulto y un cachorro  no es el mismo por ello existen productos elaborados para cachorros.
No solamente debemos cuidar que nuestros perros se alimenten bien, sino que también debemos tener en cuenta que estos no se excedan.
Cuidado con el sobrepeso
La obesidad en perros puede tener consecuencias muy serias en su salud, generalmente aparece por falta de ejercicio y por una sobrealimentación, para evitar eso deberías aumentar la cantidad de ejercicio diario y alimentarlo con dietas especiales bajas en calorías (consulta con tu veterinario).
Ahora te ofrecemos una lista de que no deberían comer nuestros perros:
  • Huesos: En especial de pollo, ya que se quiebran con mucha facilidad y que al astillarse pueden perforar su intestino, es mejor darles huesos comerciales, fabricados con piel tratada. En caso de que deseen darles huesos naturales deben estar seguros de que sean grandes.
  • Chocolate: Un perro que coma chocolate puede presentar síntomas parecidos al envenenamiento: vómitos, temblores, diarrea. Ya que el chocolate contiene teobromina, que es muy tóxico para los perros.
  • Las sobras: Por lo general  muchas personas alimentan a su mascota con los restos de la comida, pero esta costumbre puede ocasionar trastornos alimenticios graves.
  • Cebolla: La cebolla cruda es tóxica para los perros si se suministra en grandes cantidades (unos 50 gr).

Adiestramiento canino: Cómo enseñarle a acostarse

Este ejercicio de adiestramiento canino te ayudará a fortalecer el autocontrol de tu mascota, y será muy útil en la vida cotidiana. Debes recordar que estamos hablando de algo que no es fácil de enseñar a todos los perros, porque los deja en una posición muy vulnerable, así que tienes que armarte de paciencia.

El criterio final de este ejercicio es lograr que tu mascota se acueste y se mantenga así un segundo. Para conseguirlo, debes seguir varios pasos.

Los criterios de este entrenamiento son: echarse a la señal, permanecer echadoun segundo, echarse aunque te muevas, permanecer echado un segundo aunque te muevas, echarse a tu orden.

Recuerda: debes llevar a cabo las sesiones en un lugar tranquilo, sin ruidos, cerrado y sin distracciones hasta lograr todos los objetivos.

 

Acostarse a la señal (Criterio 1)

Acerca una chuchería al hocico de tu mascota, y poco a poco baja la mano hasta el suelo, entre las patas del perro. Siguiendo la comida bajará la cabeza, después los hombros, y al final se echará.

Cuando esto suceda, haz clic y dale la chuchería. Puedes darle la golosina mientras está acostado, o hacer que se levante, como en las fotos; no importa nada si se pone en pie después del clic.

Repite este método hasta que se acueste con facilidad, y entonces empieza a reducir el movimiento con el brazo, hasta que baste con extenderlo hacia abajo para que el perro se eche en el suelo. Lo cierto es que puede llevarte varias sesiones.

Una vez logrado esto, practica son la chuchería en la mano. Cuando se eche a tu señal, haz clic y recompénsalo con una golosina de tu bolsa o riñonera.

Piensa también que algunos perros se mostrarán poco dispuestos a acostarse sólo por una simple golosina, de manera que debes ser muy paciente.

A la par, debes pensar que hay perros que se acuestan más fácilmente si antes están sentados, mientras que para otros es mejor estar de pie. Si necesitas que tu mascota se siente para conseguir este ejercicio, guíalo como en el primer criterio del adiestramiento para sentarse, pero no uses la orden.

Una vez conseguido todo esto (que se acueste sin comida en la mano) 8 de cada 10 repeticiones en dos sesiones seguidas, ya puedes ir al siguiente criterio.

“Échate” para competencia

Si necesitas que se acueste erguido, como en algunas competiciones, debes enseñárselo ahora. Para conseguirlo, refuerza con clic y golosina sólo las conductas más cercanas a lo que quieres.

Piensa, no obstante, que no pues pedírselo a un cachorro ni a un perro con dificultades morfológicas. Tampoco a aquellos que tengan problemas en la espalda, las caderas, las rodillas o los codos.

Entrenar a tu perro para que se acueste erguido significa que hay un objetivo de más, así que te tomará más tiempo llegar al final.

 

Acostarse por un segundo (Criterio 2)

Haz que se acueste a tu señal, sin comida. Cuando suceda cuenta mentalmente “uno”; si se mantiene en esa posición a la espera del clic y la comida, hazlo: clic y recompensa.

Si se levanta antes de que termines la cuenta ignóralo unos momentos, camina un poco, no le des nada. Luego repite.

Si hace falta puedes reducir el tiempo contando “un” en lugar de “uno”, y después aumentarlo hasta completar el “uno”.

Para calentar antes de esta parte del ejercicio puedes hacer algunas repeticiones del Criterio 1.

 

Echarse aunque te muevas (Criterio 3)

Utiliza el mismo método que en el criterio 1, pero muévete o bota, cambia de posición, ponte de lado, en diagonal,…

También asegúrate de que se acueste exitosamente en distintos puntos del lugar de adiestramiento.

Haz algunas repeticiones sin moverte antes de empezar. Algo que también puedes hacer es tener la golosina en la mano y hacer el movimiento completo, llevando tu mano al suelo, durante las primeras repeticiones: así generalizas la conducta.

 

Echarse un segundo mientras te mueves (Criterio 4)

Igual que en el criterio 2, pero esta vez muévete y cambia de posición mientras haces la señal. Puedes hacer algunas repeticiones de criterios anteriores, para que tu mascota sepa de qué se trata la sesión de hoy.

 

Echarse a tu orden (Criterio 5)

Di “échate” y haz la señal. Cuando el animal se acueste haz clic, coge una golosina y dásela.

Repítelo varias veces, hasta que se acueste a tu orden, antes de la señal, y luego reduce el movimiento del brazo hasta dejar de hacerlo.

Si el animal se echa al suelo antes de la orden di “no” o “ah” (siempre la misma palabra, para que entienda que no va a recibir su chuchería), tranquilamente, y muévete un poco. Después vuelve a intentarlo.

Una vez conseguida su obediencia a la orden, repite los criterios 2, 3 y 4, pero esta vez utiliza sólo la orden verbal.

 

Problemas durante el entrenamiento de echarse a la orden

-          Tu perro se distrae

Intenta practicar en otro sitio, donde no haya distracciones para él. También puedes probar a darle cinco golosinas antes de empezar.

-          Tu perro te muerde la mano

Si el problema surge mientras le das la recompensa, dásela con la palma de la mano, o tírasela al suelo. Si es mientras lo guías, tendrás que hacerlo de otra forma. En el siguiente tema lo verás.

-          Tu perro no se echa cuando lo guías con la comida

Muchos perros no se acuestan con este método porque se sienten vulnerables. Otros simplemente intentan otras conductas para conseguir las chucherías. Si es tu caso, prueba lo siguiente:

                · Inténtalo en otro tipo de superficie; si no se acuesta en un suelo de cerámica, quizá lo haga sobre una alfombra. Más adelante podrás generalizar.

                · Asegúrate de que la golosina le gusta

                · Muévete con más lentitud

                · Si lo acuestas desde la posición de sentado, mueve la mano en un movimiento de L imaginaria, abajo hasta casi tocar el suelo y después un poco hacia adelante.

                · Si lo echas desde la posición de pie, dirige la comida entre las patas del perro y después un poco hacia atrás.

                · Intenta alguna de las alternativas para enseñarle a tu perro a acostarse.

 

Precauciones a tener en cuenta

Cuando lo adiestres en este ejercicio asegúrate de que no se encuentre en un lugar incómodo: un sitio muy caliente o muy frío puede impedir que se eche, así que asegura que la temperatura sea idónea (no necesitas más que tocar el suelo con la mano).

Adiestramiento Canino: Cómo enseñarle a sentarse

Este es uno de los mejores y más útiles ejercicios del adiestramiento canino. Un perro no puede sentarse y a la vez hacer algo inapropiado, por eso resulta tan eficaz y necesario.

Por ende, este ejercicio es la base del entrenamiento para fortalecer el autocontrol de tu perro, y también uno de los ejercicios de obediencia más utilizados.

En este artículo podrás aprender a entrenar a tu mascota para que se siente cuando se lo digas y así mantener la posición por un segundo. Alcanzarás los criterios de adiestramiento necesarios, en un lugar cerrado donde no haya distracciones.

Los susodichos criterios serán: se sienta a tu seña, se sienta y mantiene la posición un segundo, se sienta aunque tú te muevas, se sienta y se mantiene un segundo aunque te muevas, se sienta a tu orden.

También podrás ver cómo empezar a llevar este ejercicio a algunas situaciones que, no obstante, no involucran distracciones intensas.

 

Sentarse a la Señal (Criterio 1)

Lleva una chuchería a la nariz de tu perro para reclamar su atención. Retrocede uno o dos pasos mientras alzas la mano con la comida hacia tu hombro. Detente.

Al retroceder como lo has hecho y alzar la chuchería, haces que tu mascota oriente la cabeza hacia arriba, de manera que sus cuartos traseros bajan. Cuando paras bloqueas su avance, así que es muy probable que se siente.

En cuanto su trasero toque el suelo, debes hacer clic y darle la chuchería…Al perro, no a su trasero. Tampoco es necesario que se quede en posición sentada: una vez oído el clic ya es libre de levantarse.

Debes repetir este método unas cinco veces, más o menos, reduciendo poco a poco el movimiento de tu brazo, hasta que no tengas que acercarle la chuchería a la nariz para que te preste atención.

Después de esto, intenta hacerlo sin la comida en la mano. Haz el movimiento, alzando la mano hasta tu hombro, y espera a que el perro se siente. Cuando lo haga, usa el clicker, coge una golosina y dásela.

Cuando todo esto ya suceda con cierta frecuencia empieza a reducir la distancia que retrocedes hasta que no debas hacerlo en absoluto.

El criterio, el objetivo que buscas, es que tu perro se siente al hacerle la señal con el brazo, sin que haya comida de por medio. Claro que deberás llevar golosinas en una bolsa o una riñonera, y tendrás que darle un premio después de cada clic.

Puede que esto te lleve varias sesiones de entrenamiento. Cuando hayas conseguido un 80% de éxito (es decir, que se siente ocho de cada diez veces) en dos sesiones seguidas, estarás listo para elevar el criterio.

“Siéntate” para competencia

Si lo que quieres es que tu perro se siente erguido y regio, tal y como se pide en algunas competiciones caninas, tienes que conseguirlo durante este criterio.

Cuando hayas logrado que se siente (lo que es la conducta básica) tienes que reforzarlo sólo cuando se siente en la posición que quieres, o lo más próximo posible. Puede que necesites algún tiempo, claro.

Recuerda que los cachorros no tienen demasiada coordinación, de manera que no le pidas el sentado de competencia. Los adultos de algunas razas y los perros con problemas lumbares o de caderas tampoco se sienten muy cómodos en el sentado “cuadrado”, así que no se lo pidas si no lo hace espontáneamente.

 

Sentarse y mantener la posición un segundo (Criterio 2)

Repite el método del Criterio 1, pero cuenta hasta uno antes de hacer clic y recompensar a tu perro. Si el animal se pone en pie antes del clic, no lo premies, sólo repite.

Si hace falta reduce la duración al principio (contando “un” en lugar de “uno”) y aumenta poco a poco, igual que al enseñarle a reconocer su nombre.

Como un pequeño calentamiento puede que quieras hacer algunas repeticiones del Criterio 1 antes de comenzar.

Debes recordar que no puedes llevar comida en las manos para llamar su atención: es muy importante evitar que las golosinas y los premios sean parte de la seña.

Al alcanzar el 80% de repeticiones exitosas en dos sesiones consecutivas, pasa al siguiente punto.

 

Sentarse aunque tú te muevas (Criterio 3)

Debes hacer lo mismo en el Criterio 1, pero esta vez muévete: camina, bota, ponte de lado, en diagonal,…

Para evitar que el hecho de andar hacia atrás sea parte de la señal, intenta no hacerlo en esta ocasión.

Durante estos entrenamientos tienes que asegurarte de que tu perro se siente a tu señal en diferentes puntos del lugar de adiestramiento: el centro, las esquinas, los laterales,…

Puedes hacer algunas repeticiones del Criterio 1 antes de comenzar, como si formara parte del juego.

Sigue al alcanzar el 80% de éxito, como anteriormente hemos hecho.

 

Sentarse y mantener la posición un segundo aunque te muevas (Criterio 4)

Aquí ponemos en práctica los criterios 2 y 3 a la vez. Se trata de repetir el criterio 3,  pero aumentando la duración como en el 2.

Es una buena idea repetir un par de veces el segundo criterio par acalentar.

Seguimos con el siguiente punto cuando el éxito sea de ocho de cada diez.

 

Sentarse a la orden (Criterio 5)

Da la orden de tu elección y haz la señal que has estado utilizando (llevar tu mano hacia el hombro). Cuando el animal se siente haces clic y lo recompensas.

Repítelo muchas veces, hasta que notes que el animal se sienta al oír la palabra. Ahora reduce hasta hacer desaparecer la señal con el brazo, de manera que al final tu perro se siente sólo con la orden verbal.

Si el animal se sienta antes de recibir la susodicha orden, di “no” o “ah”, con suavidad y mucha calma, y da unos pasos lejos de él, sin hacer clic ni darle una golosina. Entonces vuelve a empezar y dale la orden. Sólo debes recompensarlo cuando se siente al oír la palabra, no antes.

Ten en cuenta que las sesiones deben ser cortas. Es probable que este criterio te lleve más de una sesión.

Cuando lo hayas logrado exitosamente, repite los criterios 2, 3 y 4, pero utilizando sólo la orden verbal. Recuerda: cada criterio por separado, nunca a la vez.

 

El ejercicio en la vida cotidiana (Criterio 6)

Aunque es el sexto criterio, tienes que comenzar a practicarlo después de superar el primero: será útil para comenzar a llevar el entrenamiento a la vida cotidiana, aunque no uses la orden verbal.

Practica antes de darle la comida diaria al perro. Simplemente alza el cuenco lleno de comida con una mano, con la otra haz la señal, y espera a que se siente.

Cuando suceda, haz clic y baja el recipiente. Puedes usar el clicker en la mano de la señal o hacerlo con la lengua, no importa.

No utilices la orden verbal hasta que no haya superado todos los criterios anteriores: utiliza únicamente la seña manual. Si quieres puedes incrementar la duración de espera, pero sólo tras haber superado el Criterio 2.

 

Problemas durante el entrenamiento para sentarse a tu orden

Aquí tienes algunos problemas que pueden surgir:

-          Tu perro está distraído

Si se distrae durante las sesiones es posible que no sea el lugar adecuado para entrenar. Cambia el sitio y entrena donde no haya distracciones, para que te preste atención sólo a ti.

Otra alternativa puede ser darle cinco golosinas seguidas antes de comenzar.

-          Tu perro te hace daño al coger las chucherías

Si esto sucede cuando le das el premio, hazlo desde la palma de la mano o lánzala al suelo después del clic.

No obstante, si ocurre mientras lo estás guiando, necesitas que la guía sea de otro modo. Haz el movimiento del brazo sin acercar la golosina a su nariz. Este método puede tardar más, pero con unas cuentas repeticiones el animal entenderá la idea general.

-          Tu perro no se sienta

Hay perros que no se sientan. Los hay que saltan sobre el entrenador, intentando conseguir las golosinas, y otros se sientan sólo a medias, sin llegar al suelo.

Su esto sucede debes conseguirlo de otra manera. Intenta con alguna de las alternativas para lograr que tu perro se siente.

 

Precauciones a tener en cuenta

No debes hacer clic ni darle la golosina a tu perro si ladra o salta antes de sentarse. Esto creará una cadena de conducta que lo llevará a aprender a ladrar y sentarse, por ejemplo.

Tampoco practiques estando sentado a la mesa o en una circunstancia en la que no quieras que tu mascota empiece a suplicar por comida.

Cómo usar el clicker en el entrenamiento de tu perro

Como has podido ver en el equipo de entrenamiento, el clicker es una pequeña caja que produce un “clic” al apretarla, y otro al dejar de hacerlo.

Debe ser usado para señalar las respuestas correctas de tu mascota durante el entrenamiento, de manera que se inicie el refuerzo positivo. Cuando suena el clic, la conducta se da por terminada, y tu perro puede moverse.

El clicker, así pues, sirve tanto para marcar una respuesta adecuada como para iniciar el reforzamiento.

Para utilizar el clicker en el entrenamiento de tu perro primero tienes que cargarlo. Esto significa que debes lograr que él asocie el sonido con cosas agradables; lo conseguirás con el condicionamiento clásico. Si no lo haces, el clic simplemente no significará nada para el perro.

Hay que presentar un reforzador primario (chucherías, caricias,…) después de cada clic. Jamás hay que usar el clicker sin darle el refuerzo primario, porque entonces estás disminuyendo su eficacia.

Hay que tener en cuenta, también, que el clicker está hecho para apretar y soltar. Cuando señalas la respuesta correcta, el sonido es en realidad “clic-clic”. Es la forma correcta de usarlo: no debes mantenerlo apretado para que suene sólo una vez.

 

¿Y si no tengo clicker?

Esta es una herramienta muy útil; por eso le dedicamos una página entera. No obstante, tampoco es imprescindible. Si no tienes un clicker puedes reemplazarlo por un chasquido con tu lengua, o el uso de una palabra.

Para utilizar la lengua, simplemente chasquea: pégala al paladar y despégala rápidamente.

Si te inclinas más por una palabra, debe ser una que no uses con frecuencia; tiene que ser pronunciada deprisa para que resulte un buen marcador. Por ejemplo: Ok, toma, sí, ka.

Lo que elijas en lugar del clic tiene que ser distinto a las órdenes normales. Si utilizas “ok” no puedes usar la palabra “aquí” para llamar a tu perro; si utilizas “sí”, evita el “sit” para que se siente.

 

Ejemplo 1: Incorrecto uso del clicker

Hay adiestradores que piensan que el clicker es una caja mágica que funciona por sí sola, sin necesidad de recompensas ni juegos para el animal.

Este tipo de entrenadores acostumbran a hacer clic varias veces sin dar reforzador alguno. En sus sesiones se escuchan muchos clics, pero no se ven los refuerzos.

Con este método se anula el valor del clicker, porque no refuerza ninguna conducta, por no hablar de su propio perjuicio al manejar una herramienta mal empleada.

En el mejor escenario, esta inutilidad resulta molesta pero no daña el entrenamiento. En el peor, el entrenador está más concentrado en la herramienta mal usada que en el propio entrenamiento, así que no hay progresos.

 

Ejemplo 2: Uso correcto del clicker

Le enseñas a tu perro a sentarse a tu orden. Os encontráis en la etapa inicial, así que el primer criterio de adiestramiento es que se siente, como sea. En otras palabras, sólo necesitas que sus cuartos traseros lleguen al suelo.

El animal se sienta. Justo en ese momento haces clic, y después le das una chuchería al perro (este es el reforzador primario). No importa si se levanta después del clic; el sonido ya ha marcado la respuesta que estamos reforzando.

Tras repetir la secuencia, tu perro aprende a sentarse a tu orden.

Los Criterios en el Adiestramiento de Perros

Los criterios en el adiestramiento canino son las respuestas a reforzar en cada sesión de entrenamiento; a la vez son los objetivos que queremos adquirir.

Estos criterios pueden ser sólo secuencias de una cadena de conductas, algunos pasos para conseguir un ejercicio, o el ejercicio final.

Al entrenar un perro hay que enseñarle cada criterio por separado, llegando a pequeños objetivos en cada sesión. Puede parecer ilógico, pero ir poco a poco nos permitirá avanzar más deprisa. Nunca trates de entrenar en muchos criterios a la vez.

 

Un Criterio por Sesión

Cada sesión de entrenamiento debe estar concentrada en un único criterio.

Pongamos un ejemplo. Entrenas a tu perro para que se siente a tu orden. El criterio inicial es, digamos, que su trasero llegue al suelo. Cuando lo haga, refuerzas su conducta con chucherías, un juego, caricias,…

El criterio es claro: que los cuartos traseros de tu perro toquen el suelo. No importa si se sienta deprisa, con lentitud, ladeado u erguido: mientras lo haga, refuerzas su respuesta. Al acabar lo registras todo como un éxito.

Por el contrario, no reforzarás respuestas erróneas: que se siente a medias, se acueste, ladre, se acerque, brinque,…Todo esto serán repeticiones fallidas.

 

Alzar el Criterio

El incremento del criterio significa hacer que crezca la dificultad del ejercicio.

Siguiendo con el mismo ejemplo de antes: el animal se sienta a tu orden, pero lo hace ladeado, apoyándose sólo en un costado. Tú quieres que se siente erguido, así que ese será tu nuevo criterio: que distribuya su peso uniformemente. A partir de ahora sólo reforzarás las respuestas en las que se siente erguido, ninguna de las otras.

Para alzar el criterio de entrenamiento deberías haber conseguido un 80% de éxito en el anterior, durante dos sesiones.

Continuando con el mismo ejemplo, en las dos últimas sesiones lograste que 8 de 10 repeticiones exitosas en las que tu perro se sentó erguido. Ahora tu tasa de éxito es del 80%.  En la siguiente sesión tal vez puedas hacer que se siente más deprisa, o cualquier otra cosa de tu interés.

Si la tasa es inferior al 80% debes seguir hasta que lo logres. Si no puedes en las dos sesiones seguidas, entonces quizá tu criterio sea demasiado alto; lo mejor que puedes hacer es retroceder a alguno más sencillo (como volver a que se siente simplemente, aunque sea ladeado).

También es una buena opción reducir el criterio si suceden dos repeticiones sucesivas que han salido mal, aunque la tasa de éxito sea la más alta.

 

80 no es 90

Lo correcto es incrementar el criterio al llegar al 80%, y no esperar al 90 o más. La razón es simple: en este punto las respuestas no están del todo consolidadas, y es más fácil elevar el criterio así.

Las respuestas presentadas en un 90% o más pueden resistirse al cambio y dificultar el incremento.

 

Debemos tener en cuenta que al alzar un criterio debemos relajar los más antiguos. Por ejemplo, si quieres que se siente de inmediato a tu orden, no le des tanta importancia si lo hace ladeado: cuando haya aprendido a hacerlo en seguida puedes exigirle otra vez que lo haga derecho.

Puede parecer algo complicado y muy largo, pero a la práctica es más fácil de lo que parece. Cada ejercicio de esta web se explica paso a paso, de manera que no necesitas pensar demasiado en cómo alzar criterios. No obstante, todo esto te puede servir para proseguir los entrenamientos por tu cuenta.

 

Los 300 picotazos

Hay otra manera de levantar un criterio, y no necesita que consigas el 80% de éxito en el anterior. Fue desarrollada por la adiestradora equina Alexandra Kurland, y es conocida como “Los 300 picotazos”.

En la educación de perros, este procedimiento aumenta la duración y distancia de los ejercicios. Se trata de incrementar el criterio con cada éxito, y una vuelta al principio con cada error.

Continuando con el mismo ejemplo de antes, le has enseñado a tu perro a sentarse. Haces que se siente y cuentas mentalmente “uno”. Refuerzas su espera. Luego repites, pero cuentas hasta dos, y refuerzas. Sigues aumentando el tiempo en que tu perro se mantiene en esta posición, pero si se levanta antes de llegar al final de la cuenta, vuelves a empezar.

Para este método vas a necesitar un reforzador condicionado, como un clicker; si no, el perro no podrá saber cuándo levantarse.

 

Criterios Comunes

Pueden variar, siempre dependiendo de los objetivos del entrenador. No obstante, sí que existen algunos criterios muy comunes en las aplicaciones del entrenamiento. A saber:

-          Conseguir la conducta básica. El animal lleva a cabo la acción deseada, aunque no sea a la perfección.

-          Perfeccionar la conducta. Es realizada con precisión.

-          Reducir la latencia. El perro obedece inmediatamente.

-          Aumentar la duración. Mantiene la posición.

-          Aumentar la distancia. Obedece aunque el entrenador esté lejos.

-          Aumentar distracciones. El animal responde adecuadamente aunque haya distracciones a su alrededor.

-          Aumentar la diversidad. Responde en distintos lugares y con varias distracciones de diferente índole.

-          Discriminación. No confunde las órdenes.